Este servicio se necesita cuando uno o varios puertos USB dejan de funcionar correctamente o presentan fallas físicas. Es común por el uso frecuente, tirones del cable o golpes.
Ejemplos: el pendrive no es reconocido, el mouse o teclado se desconecta, el puerto queda flojo.
Síntomas habituales: dispositivos que conectan y desconectan solos, necesidad de mover el conector para que funcione, puertos que no entregan energía o directamente no detectan ningún dispositivo. La reparación restablece el funcionamiento normal del puerto y evita daños mayores en la placa madre.

